Blog
A grounded blog post that adds a different angle without repeating the others.
Publicado el 12 de marzo de 2025
Cuando un coleccionista o un responsable de centro cultural se plantea contratar servicios de curaduría, suele tener dudas muy concretas que van más allá del presupuesto. En el estudio Kiritz hemos recogido las preguntas que más se repiten en las primeras conversaciones, y compartimos aquí las respuestas que ayudan a tomar una decisión informada.
La catalogación no es solo una lista de obras. Implica la medición precisa del soporte, la identificación de la técnica pictórica (óleo, temple, mixta), el análisis del estado de conservación y la fotografía con luz rasante y ultravioleta. Cada ficha incluye la procedencia conocida y las referencias bibliográficas si existen. Para una colección de 20 obras, el proceso puede llevar entre tres y cinco semanas.
No existe una prueba única. Combinamos el estudio de la pincelada con lupa binocular, el análisis de pigmentos mediante luz polarizada y la comparación con radiografías de obras documentadas. En algunos casos, la presencia de un pigmento que no se fabricaba en la época atribuida es suficiente para descartar la autoría. Pero también hay falsificaciones muy hábiles que requieren un dictamen cauteloso.
Depende del estado del lienzo y del marco. Si hay deformaciones en el bastidor, craqueladuras que comprometen la capa pictórica o pérdidas de soporte, la restauración estructural es prioritaria. En cambio, un barniz amarilleado puede esperar si la exposición es temporal y las condiciones de luz son controladas. Nuestra recomendación siempre se basa en un informe de conservación preventiva, no en una urgencia comercial.
Los pigmentos orgánicos, como las lacas de rubia o el carmín de cochinilla, son especialmente sensibles a la radiación UV y a la luz visible de alta intensidad. El límite recomendado está entre 50 y 150 lux, con una temperatura de color de 2700K a 3000K. En la práctica, esto significa usar filtros UV en los focos LED y mantener las obras alejadas de la luz natural directa. En una sala de 40 m², con cuatro focos orientables, es posible iluminar una decena de lienzos sin superar esos valores.
Desde la selección de obras hasta la inauguración, un plazo realista es de cuatro a seis meses. Eso incluye la redacción del discurso curatorial, la gestión de préstamos, el diseño del montaje, la iluminación museográfica y la producción de los textos de sala. Cuando las obras pertenecen a una sola colección privada, el plazo se reduce a dos o tres meses porque no hay trámites de transporte ni seguros cruzados.
Estas preguntas no tienen una respuesta única para todos los casos. Cada colección, cada obra y cada espacio expositivo plantean condiciones distintas. Por eso la primera consulta es siempre un diagnóstico sin compromiso, donde escuchamos antes de proponer.
Continúa leyendo sobre conservación, autenticación y montaje de obra clásica.
Técnicas de luz polarizada aplicadas a la obra de Zurbarán.
Análisis no invasivo de pigmentos históricos para verificar autoría y época. Se identifican lacas de rubia y carmín de cochinilla.
Leer artículo →Reintegración de talla y pan de oro en marcos del XVIII.
Proceso completo de recuperación de un marco de retablo con pérdidas volumétricas. Incluye dorado con pan de oro de 23 quilates.
Equilibrio entre conservación y apreciación estética.
Pautas para iluminar óleos antiguos sin acelerar su degradación. Temperatura de color óptima entre 2700K y 3000K.
Leer artículo →